Reflexiones sobre la enfermedad

Ayer escuchaba atentamente lo que hablaban por la radio en cuanto a las enfermedades. Se decía, cosa que yo ya he oído en múltiples ocasiones, que nuestras emociones influyen en nuestra salud. Por ejemplo, una persona con ira lo verá reflejado en su hígado, no tiene por qué ser una ira que salga y que se vea, puede ser una ira contenida que al final hace mella en el hígado por no expresar esa emoción de la manera adecuada. Estas personas que padecen del hígado puede que su ira, contenida o no, se transforme en depresión.

El miedo por ejemplo es una emoción que se dice que afecta a los riñones provocando cólicos nefríticos, cálculos u otras enfermedades.

La tristeza afecta a los pulmones, igualmente que el tener los pulmones enfermos te pondrá triste.

En esta charla comentaban que hay que escuchar a nuestro cuerpo y percibir las señales que nos envía nuestro cuerpo cuando empieza a enfermar.

Hay veces que nos encontramos mal y pensamos en los inconvenientes que nos traería el acudir a urgencias o simplemente a la consulta de tu médico de familia, que si tengo que esperar en urgencias horas, que si tengo que pedir cita al médico, que si tengo que faltar al trabajo, que si no es importante, que si voy a esperar a ver cómo se desarrolla esto que me duele, o estos vómitos, o este dolor de cabeza. Disculpas, sólo disculpas. Vemos los inconvenientes de acudir a una consulta médica ¿y por qué no vemos las ventajas, lo positivo de acudir al médico cuando lo necesitamos?

A veces una consulta a tiempo te puede salvar la vida o ayudar a solventar con mayor rapidez  un problema que si se dejara  más tiempo acarrearía consecuencias que nadie desea.

Somos cuerpo y espíritu y uno va unido al otro.  “Mens sana in corpore sano”. Debemos cuidar nuestro cuerpo, y si nos da alguna señal de que algo no va bien, debemos acudir al médico y poner solución lo antes posible, porque si nuestro cuerpo está bien, nuestro espíritu, mente, alegría de vivir estará también bien. Igualmente debemos cuidar nuestra mente porque pensando positívamente atraeremos cosas positivas. Eso es la ley de atracción, atraemos aquello en lo que pensamos continuadamente.

Conclusión: Cuando notemos que nuestro cuerpo nos da señales de que algo no va bien y nos empecemos a preocupar o nos parezca extraño hay que acudir al médico, a lo mejor no es necesario ir a una urgencia, pero a lo mejor sí es necesario ir a tu médico de familia para que te oriente y ponga solución, y si no es nada y no hay que preocuparse pues mejor, pero habremos cumplido con nuestra obligación de cuidar de nosotros mismos.

 

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